La tarde se presentó propicia para continuar con la "excavación". Se encontraron algunos objetos raros, tales como:
El manual de una licuadora, un cuchillo eléctrico, algunas revistas del Reader Digest, papeles varios sin mayor valor histórico, salvo un ejemplar de "El Gráfico" (2009) con gran nota sobre el campeonato de fútbol ganado por Banfield.
El manual de una licuadora, un cuchillo eléctrico, algunas revistas del Reader Digest, papeles varios sin mayor valor histórico, salvo un ejemplar de "El Gráfico" (2009) con gran nota sobre el campeonato de fútbol ganado por Banfield.
El "Gran Ética" encontrado, se hallaba en el interior de un inodoro portátil infantil, o "pelela". En tan curioso trono, nos esperaba Aristóteles, o mejor dicho a su obra.
En base a la experiencia tan satisfactoria del día anterior, que adquirimos con la sincronicidad Junguiana, decidimos usar el mismo método.
Debo confesar que al tomar en mis manos el libro, sentí un relámpago en mi mente y tuve una visión. No esperen una epifanía, ni nada parecido. Era la voz de mi vieja profesora de filosofía, acusándome de irreverencia ante "sus filósofos-dioses", que vivían hacinados en el partenón de su mente. Nunca leyó con detenimiento a Aristóteles, que decia:
"... El punto medio de la Urbanidad está entre la bufonada y la excesiva seriedad, o pesadez. Un bufón necesita hacer una chanza en cualquier cosa, sin distinción. El pesado, rígido, serio, es el que no gusta de hacer una chanza, ni acepta ser objeto de una broma, y si es objeto de ella, se irrita.
Debo confesar que al tomar en mis manos el libro, sentí un relámpago en mi mente y tuve una visión. No esperen una epifanía, ni nada parecido. Era la voz de mi vieja profesora de filosofía, acusándome de irreverencia ante "sus filósofos-dioses", que vivían hacinados en el partenón de su mente. Nunca leyó con detenimiento a Aristóteles, que decia:
"... El punto medio de la Urbanidad está entre la bufonada y la excesiva seriedad, o pesadez. Un bufón necesita hacer una chanza en cualquier cosa, sin distinción. El pesado, rígido, serio, es el que no gusta de hacer una chanza, ni acepta ser objeto de una broma, y si es objeto de ella, se irrita.
El hombre urbano y dotado de finura de espíritu, ocupa con alegría, un lugar intermedio. No chancea en cualquier circunstancia, pero tampoco se muestra lerdo ante una agudeza. Tiene finura y es capaz de hacer un chiste con mucha gracia y sabe tomar a bien, el ser objeto de una chanza o broma..."
Apreté fuerte el libro, e imaginé que esta vieja profesora debe estar sufriendo en el Hades, atormentada por el mismísimo Nietzche, saltando en infernal pogo, al compás de la musica de los Sex Pistols.
El libro se abrió donde debía abrirse, hubiese dicho Kung Tse (Confucio), alegando que el Cielo determina las cosas que incumben al espíritu.
Apreté fuerte el libro, e imaginé que esta vieja profesora debe estar sufriendo en el Hades, atormentada por el mismísimo Nietzche, saltando en infernal pogo, al compás de la musica de los Sex Pistols.
El libro se abrió donde debía abrirse, hubiese dicho Kung Tse (Confucio), alegando que el Cielo determina las cosas que incumben al espíritu.
Capitulo XVI - "Del número de nuestros amigos":
"¿Debemos buscarnos muchos amigos o pocos?
Ni una cosa, ni otra. Si tenemos muchos, es difícil tarea dar a cada uno la parte que le corresponde de nuestro amor. Como en toda las demás cosas, nuestra naturaleza débil halla imposible extender su acción muy lejos. Nuestros ojos no pueden mirar lejos; si nosotros los alejamos mas de lo que corresponde, ellos no responden a su fin, debido a su natural debilidad. eso mismo ocurre con nuestras demás facultades. Si pues a causa de esa debilidad se falla en el amor, uno se encontrará con censuras justas y no será un verdadero amigo. Amaríamos solamente de nombre; y no esta el sentido de amistad. Por otra parte necesitamos mas que amigos que uno o dos solamente; el número es una consecuencia de nuestras circunstancias y de nuestro impulso individual hacia la amistad"
Ni una cosa, ni otra. Si tenemos muchos, es difícil tarea dar a cada uno la parte que le corresponde de nuestro amor. Como en toda las demás cosas, nuestra naturaleza débil halla imposible extender su acción muy lejos. Nuestros ojos no pueden mirar lejos; si nosotros los alejamos mas de lo que corresponde, ellos no responden a su fin, debido a su natural debilidad. eso mismo ocurre con nuestras demás facultades. Si pues a causa de esa debilidad se falla en el amor, uno se encontrará con censuras justas y no será un verdadero amigo. Amaríamos solamente de nombre; y no esta el sentido de amistad. Por otra parte necesitamos mas que amigos que uno o dos solamente; el número es una consecuencia de nuestras circunstancias y de nuestro impulso individual hacia la amistad"
Me quedé meditando sobre lo leído, en mi subconciente pulsaba una idea que hace tiempo se venía gestando en mi interior. Por un lado, me encontraba ante una aceptable cantidad de amigos, como quinientos... En Facebook. Pero, ¿con cuantos amigos físicos trato a diario?.
Decidí pedirle opinión al filósofo coreano Byung-Chul Han, quien actualmente da clases en la Universidad de Berlín.
No es facil entender a un coreano y mucho menos cuando se ha hecho adicto a Heidegger.
Alienación e hipercomunicación:
"Hoy nos entregamos a una comunicación irrestricta. La hipercomunicación nos deja casi aturdidos. Pero no por ello, el ruido de la comunicación nos hará menos solitarios.
Quizás, acaso, nos hace mas solitarios que las rejas lingúisticas. Al fin y al cabo, al otro lado de la reja hay un "tú".
Ese "tú" preserva aún la próximidad de la lejanía.
La Hipercomunicación destruye tanto el "tú", como la cercanía.
Las relaciones son reemplazadas por las Conexiones.
La falta de distancia expulsa la Cercanía.
Dos bocanadas de silencio podrían contener más proximidad, y mas lenguaje que una hipercomunicación.
El silencio también es lenguaje, mientras que el ruido de la comunicación no lo es.
Las relaciones son reemplazadas por las Conexiones.
La falta de distancia expulsa la Cercanía.
Dos bocanadas de silencio podrían contener más proximidad, y mas lenguaje que una hipercomunicación.
El silencio también es lenguaje, mientras que el ruido de la comunicación no lo es.
Hoy nos acomodamos en una zona de confort de la gente que se ha eliminado la negatividad de lo extraño.Su santo y seña es: 'ME GUSTA' ".
Desearia saber que opinan Zuckerberg o Google, pero creo que es en vano...



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